Pero no fue hasta ese día en el que todo él cambió. Lo que en su día era un popurrí de sinsentidos, mas poco importando una ligera potencia en base 10, pasó a ser algo mucho menos premeditado, pero más y a su vez menos austero.
Lo que en su día era inmoral por razones más que obvias ha pasado a ser algo amoral, porque por una parte, más bien propia, trata de ser como gusta, pero por otra apenas premedita sus actos.
Ahora me paro a pensar, me paro a recordar como era, pero apenas puedo encontrar alusiones a ello. Todo está muy borroso, será que el nuevo cambio ha producido un pequeño lapsus (je,) , o quizá pueda ser porque no quiero recordar. Pero se que debo, y así lo hago. Veo gente pasar, gente que vuelve a entrar en una habitación que sigue siendo la mía, y me hace ver lo mucho que he cambiado.
Pero yo no quiero que sea así.
Por mucho tiempo que ha pasado yo he seguido en mis trece, unas veces menos y otras más elocuente, pero atado a una mentalidad que ha ido avanzando a la par que se forja mi pequeño futuro.
Parece que me quiero aferrar a él, a un futuro incierto que no será más que una triste utopía.
Y sinceramente, estoy harto de las utopías, cansado de soñar con algo imposible.
Quiero volver al mundo real, pero sé que siempre quedará ese recoveco dentro de mi dispuesto a refrescarme un poco la existencia, y me alegro.
Me alegro de que por muchos defectos que pueda tener, muchos errores que cometa, siga siendo yo.
-Prométeme que serás fiel a tí mismo.
-Lo prometo.
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q bien escribes cuando quieres, jor
ResponderEliminara mi me gustas tal y como eres
incluso cuando eres DEMASIADO fiel a ti mismo, yo te sigo queriendo ;)