jueves, 2 de septiembre de 2010
Un paseo por el banco.
Bueno, quizá no sea buena idea, mejor demos un paseo.
Y comenzamos a andar, sin saber qué es lo que te mueve, porque supongo que al igual que para mí, ese es prácticamente el motivo de todo.
Seguimos andando, y poco a poco empiezo a entender las cosas, a conocer nuevos lugares, lo que me mueve a seguir caminando.
Todo parece ir bien, hasta que te detienes.
Quiero saber que te para, que te hace titubear a la hora de seguir avanzando, a lo que obtengo una simple respuesta que entre líneas denota cierto miedo.
No te preocupes, es nuestro paseo, no caminas solo.
Dimos el primer paso y acto seguido le miré a la cara.
(...)
Había dejado de creerme mi propia mentira.
martes, 29 de junio de 2010
Período no lectivo
Cuando tienes algo, tiendes a buscarle defectos. Cada vez que se te pasa por la cabeza aquel acto, aquella persona, aquel sentimiento, lo primero que viene a tu mente es las cosas negativas, que en numerosas ocasiones pueden ser tan fuertes que incluso llegan a cegarte.
Y ahí estás tú, con tu ceguera temporal (porque sí, con el tiempo recobras la vista normal de las cosas), en vez de aprovechar hasta la última gota aquella cosa que supone algo extraño para ti, decides buscarle pegas y más pegas.
Pero tanto ponerle pegas a un aspecto propicia un final más rápido de lo esperado.
Hasta que llega. El fin.
Aún sigo preguntándome por qué cuando acaba algo, comienzas a pensar, contradiciéndote a ti mismo, en las cosas buenas que tenía.
Bienvenido al bucle autodestructivo.
domingo, 23 de mayo de 2010
popurrí de sinsentidos
Entonces es cuando intentas pensar, buscarle algo más que una explicación a lo que acaba de acontecer. Al principio cuesta un poco sacar algo en claro, las cosas nunca son tan sencillas como parece, y si lo fueren, me estaría equivocando al verlas como algo tan sencillo. Y esque nada es tan sencillo. Lo que te atreves a denotar con la palabra "fácil", no es más que una rutina, algo aburrido, monótono, que has hecho tropecientas veces. Entonces es cuando tienes que recordar que la primera vez no fue tan fácil.
De hecho, si te paras a analizar un poco los objetivos de tu vida, te darás cuenta de que las cosas son difíciles, y tú solo prentendes hacerlas lo más facil posibles.
Pero hacer las cosas más fáciles no significa evadir los problemas. Y esque eso es lo que más odio de todo. Mucha gente piensa que olvidando un tema, o huyendo de él se solucionan las cosas, que se hace mucho más sencillo. Pero huir de los problemas es el primer síntoma de ser un cobarde. Y no, tampoco me gustan los cobardes.
Tampoco me gusta la forma en que mi subconsciente es capaz de cambiar un punto de vista sobre un tema en concreto. Una cosa que tu tienes clara, o no tanto, que puede venir autoimpuesta, mediante una mera (no por ello menos difícil) convicción o que también pueda venir impuesto desde mi mente, de una forma para nada arbitraria. Y esque ese me parece el quid de la cuestión.
El otro día me levanté, y, como me suele pasar últimamente, me entraron unas ganas increíbles de mirar a mi izquierda y encontrarme a la persona en cuestión. Pero, ¿por qué esa persona? Bueno, eso puede incluso hasta tener respuesta, pero, ¿hasta que punto entra en juego la arbitrariedad (toma, una palabra nueva) con respecto a mi reacción? Quizá nunca lo sepa, como la mayoría de las cosas. Y no, no me gusta la ignorancia, asique, aunque asuma que es algo que quizá ni llegue a conocer, tampoco pararé de darle vueltas.
Dicen que lo ordenada y como esté una habitación refleja en que estado se encuentra la vida del individuo que la posee. El finde pasado puse un parche, pero con el tiempo se va desgastando. Y yo sigo sumido en un caos del que pensé había salido.
domingo, 28 de febrero de 2010
Manifest
Todo iba bien, hasta que empezó a caer, en gran parte por la superioridad de peso con respecto de su compañero...
Una vez en el suelo, se encadenó, y sólo pudo quedar un susurro desgarrador en el viento: "No luches contra mí, no puedes vencerme, porque yo soy tú mismo."
miércoles, 17 de febrero de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
oye, tú!
-Hombre , tú por aquí otra vez...
-Bien sabes que no me he ido...
-Ya, suponía, aunque te haya despreciado, y lo siento...
-¿Que lo sientes? No lo parece; ni un año hace de nuestra última conversación, ¿te acuerdas?
-Vagamente.
-Pues vuelve la vista atrás, piensa, y date cuenta de que mi postura no ha cambiado.
-¿Otra vez?
-Eres tú el que me pide volver.
domingo, 10 de enero de 2010
Otro.
Una simple pregunta, con respuesta afirmativa, lo que hace que salga corriendo.
Bájate del tren, abre los brazos y comienza a dar vueltas sobre tí mismo.
Y esque no sabes el día que te va a sorprender hasta que llega.
Han pasado muchos días desde el último hasta que finalmente he encontrado otro de los muchos placeres de la vida.
Sigue en la calle, mira como tus manos amagan un color rojo, que al mínimo roce cambian al blanco... Siente como se hinchan, como empiezas a perder sensibilidad.
Mírate la camiseta, y regálale una sonrisa, ahora que está blanca, y quédate mirando hasta que no se convierta en más que una simple gota de agua.
Aunque sé que para muchos no es más que una rutina, he encontrado otro de los placeres de la vida...
Asique, aunque no me sienta muy orgulloso de tí en algunas estancias, Sonríe Extremadura, porque hoy te han pintado de blanco.